Filtro de información innecesaria o anti chisme, los tres tamices de Sócrates.

En todas las estructuras sociales, desde la antigüedad hasta nuestros días, siempre ha existido el chisme y la información innecesaria a través del simple hecho de infundir el miedo o la desinformación, a pesar de que estamos en una época donde la información abunda y la sociedad es mas consiente, siempre existen personas que, pretenden dar información falsa para hacerle daño a alguien, manipular por fines egoístas o simplemente llamar la atención, por poseer un factor en su personalidad toxico que, la hace querer siempre ser el centro de atención. Es aquí donde el antiguo genio filosofo Sócrates nos deja un mecanismo, filtro o test muy útil para sacudir esa información innecesaria que, lo que puede ocasionar es desviar el pensamiento hacia esquinas no constructivas o generar una pérdida de tiempo.

El mecanismo se llama, la prueba de los tres tamices, y consiste de la siguiente forma:

¿Verdad? Supongamos que llega una persona o conocido a contarte un chisme, básicamente deberás empezar por el primer tamiz, el de la verdad, ¿está comprobado que el chisme es verdad? Y si es así deberá tener una prueba, de no tenerlo la información ya viene inútil. Bondad   El segundo tamiz, es el de la bondad, deberás preguntar si la información es algo bueno, de lo contrario la información se refiere a algo negativo y por lo tanto viene cargado de malos pensamientos que podrían afectarnos. El tercer tamiz, es el de la utilidad, deberás preguntar si es útil para ti esa información, de lo contrario representa una pérdida de tiempo y esfuerzo, desviando la mente en una actividad no constructiva.

Este test de los tres tamices proviene de una historia famosa del filósofo Sócrates.

Ha sido de gran utilidad para miles de intelectuales ante la tentativa o presencia de desinformación o en su defecto información inútil que no lleva a ningún lado, el relato viene contado de la siguiente forma: Un día vino alguien a encontrar al gran filósofo, y le dijo: – Sabes lo que acabo de oír sobre tu amigo? – Un momento – respondió Sócrates – antes de que me lo cuente, me gustaría hacerte un test, el de los tres tamices. – Los tres tamices? – Pero sí, – continuó Sócrates – antes de contar cualquier cosa sobre los otros, es bueno tomar el tiempo de filtrar lo que se quiere decir. Lo llamo el test de los tres tamices. El primer tamiz es la verdad. ¿Has comprobado si lo que me dices es verdad? – No… Solo lo eh oído hablar… – Muy bien. Así que no sabes si es la verdad. Continuamos con el segundo tamiz, el de la bondad. ¿Lo que quieres decirme sobre mi amigo, es algo bueno? – Ah no! Por el contrario. – Entonces – continuó Sócrates – quieres contarme cosas malas acerca de él y ni siquiera estás seguro de que son verdaderas. Tal vez aún puedes pasar la prueba, sigue siendo el tercer tamiz, el de la utilidad. ¿Es útil que yo sepa qué me habría hecho este amigo? – No, en serio. – Entonces – concluye Sócrates – lo que querías contarme no es ni cierto, ni bueno, ni útil; ¿Por qué querías decírmelo?

En conclusión.

Si un amigo o conocido llega a contar un chisme o una historia, deberás filtrar esta información entre la verdad, si representa algo bueno o malo y si es útil para la vida o la inteligencia. De lo contrario deberá ser desechado, de esta manera usted podrá proteger su mente de cualquier desinformación o en su defecto, información maligna que no le llevará a ningún lado más que malgastar su energía.
Categorías: Historia

DavidQ

Abogado desde el año 2016. Músico. Especialista en Acústica Conceptual. 5 años de Experiencia como Técnico SEO. Fanático de la Informática y la Tecnología.

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