Breve descripción de los orígenes de la cerveza.

Los Orígenes de la cerveza nos remota a mucho tiempo atrás. La primera receta conocida aparece en el código de Hammurabi y servía como ofrenda a los dioses, para personajes como Nin-Harra, diosa presente en la sociedad sumeria, hace más de 4000 años antes de cristo. A su vez, los egipcios consideraban la cerveza como un elixir de divinidad, estos llamaban a la cerveza bajo el nombre de zitum agregándole contrastes de sabor basados en la canela, la miel o dátiles. Se sabe que muchos de los trabajadores en la construcción de las pirámides y demás arquitecturas cobraban parte de su salario en cerveza. Estos recibían múltiples litros, a cambio de sus servicios prestados por día. Los egipcios vendían esta bebida a los griegos, quienes la exportaban a Roma, a su vez roma vendía este valioso articulo a los galos y germánicos a pesar de los conflictos militares. Sin embargo, la bebida predilecta de roma era el vino. Lo que consideraban la cerveza como inferior por no pertenecer a los artesanos romanos. A final de cuentas, los galos fueron quienes desarrollaron la manufactura de la cerveza. Basándose en la cebada y la avena, y para dar el aroma utilizaban comino. Estos ofrecían el licor hecho con el nombre de cerevisa a su diosa de la agricultura, llamada Ceres. Desde esa historia de donde se deriva el nombre de cerveza con origen latino, nombre que utilizamos hasta nuestros días.

Durante la edad media.

Los principales artesanos de la cerveza, estaban ubicados en el corazón de Europa, con los monjes cristianos, quienes elaboraban este licor con fines medicinales y de entretenimiento. Mejoraban sistemáticamente la calidad de las recetas hasta lograr una receta magistral que incluían múltiples cereales y aromas únicos. Los monjes guardaban con recelo todas las recetas de cerveza, incluyéndolos en el árbol de conocimientos prohibidos a la lectura popular. Solo los monjes y seguidores fieles cercanos a la abadía podían visualizar las recetas y demás conocimientos guardados. Se consideraban de valor divino para los usuarios de los lugares santos donde habitaban estos monjes. Para el siglo XV, se empieza a utilizar el lúpulo como aromatizante de la cerveza, constituyendo un aroma único en su clase, además de brindar un tiempo mucho mayor de conservación, estimulando la venta e importación del licor fermentado.
Categorías: Historia

DavidQ

Abogado desde el año 2016. Músico. Especialista en Acústica Conceptual. 5 años de Experiencia como Técnico SEO. Fanático de la Informática y la Tecnología.

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