Una situación tóxica es un ambiente de tensión generado por personas que no son razonables o tienen problemas de comportamiento. Pueden traer consecuencias negativas en la vida de las personas. La tendencia a la manipulación, el victimismo o la mezcolanza de la verdad con la mentira para conseguir fines egoístas. Estas son características de las personalidades que generan relaciones tóxicas.

Relaciones tóxicas.

Una relación tóxica existe cuando una persona lastima a otra, principalmente el daño es emocional. Estos individuos juzgan, manipulan, desvalorizan, acosan, amenazan o maltratan a los demás, sin remordimiento alguno.

Se puede estar en presencia de una relación tóxica cuando, una persona cuenta sus sentimientos, experiencias o problemas a un individuo externo y este no siente empatía alguna frente a la conversación. Ahora el individuo externo pretende contarle a la persona sus problemas y espera que este escuche detenidamente, siendo egoísta sentimentalmente. En esos momentos puede desempeñar un claro comportamiento de manipulación y victimismo con la finalidad de que la persona ejerza una acción o se ponga a la orden del individuo tóxico.

Este tipo de relación debe ser terminada preferiblemente ya que se está en presencia de una falta de equidad sentimental. En este caso se está en presencia de un vampiro emocional y lo mejor es tomar distancia de este tipo de personas, puesto que puede generar un factor grave en la autoestima de las personas.

Existen relaciones tóxicas entre amigos, parejas, compañeros de trabajo, y hasta con la misma familia. Estas personas no son muy difíciles de identificar:

— Son personas arrogantes y siempre sienten la necesidad de demostrar que son mejores que lo demás.

—  O en caso contrario, se autocompadecen delante de las personas, buscando la manera de dar lástima y manipular (victimismo y manipulación).

— Siempre presentan una necesidad ilimitada de tener la razón en todo, así no la tengan.

— Sienten una necesidad incontrolable de ser el centro de atención.

— Son personas envidiosas, casi nunca están felices y les molesta el logro de los demás.

La Envidia.

Se debe tener cuidado de personas que son testigos del éxito ajeno y sienten envidia producto de la frustración personal. Las personas muchas veces no perdonan el éxito ajeno y pretenderán generar discursos destructivos o comportamiento de la misma naturaleza.

Diógenes de Sinope

Las personas deben tener fortaleza mental para evadir el  maltrato o bullyng. En este caso se puede acotar un dicho muy constructivo del filósofo Diógenes el cínico. Dice: “El insulto deshonra a quien lo infiere, no a quien lo recibe”. Este dicho tiene mucha fuerza frente a las actitudes y discursos negativos, ayudando a que no afecte la autoestima de las personas.

La envidia es latente en muchos, pero la vida debe continuar. El sujeto se dará cuenta que nada puede afectarlo si este no lo permite. La forma más recomendada es siempre estar enfocado en sus proyectos sin dar importancia a lo que digan o piensen los demás. Al final, el éxito del cometido planteado, traerá una satisfacción personal invaluable para fomentar la autoestima y la motivación para realizar proyectos tentativos.

Se debe tener en cuenta que no importa el esfuerzo que las personas tomen por quedar bien con todos sus círculos sociales. Cada persona tiene criterios personales y siempre tiende a generar un discurso negativo.

Entiéndase que no todas las personas van a sentir empatía o van a ser accesibles. Esto supone la pauta de que la felicidad es interna y debe ser siempre estimulada y buscada.


DavidQ

Abogado desde el año 2016. Músico. Especialista en Acústica Conceptual. 5 años de Experiencia como Técnico SEO. Fanático de la Informática y la Tecnología.

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