Dentro del campo de psicología, El síndrome de procusto es un término utilizado por los profesionales. Aunque no es un término que se pueda encontrar fácilmente en los manuales de medicina.

Cuando la persona que sufre este síndrome, se encuentra con otra persona exitosa o diferente, este sentirá una amenaza hacia su persona. Además de este sentirá un cumulo de sentimientos de frustración y fracaso.

Debido a esto, la persona con el síndrome de procusto, tiende a reaccionar con una actitud de desprecio hacia la persona que identifica como amenaza. Todo esto desempeñado como un mecanismo de defensa.

Básicamente la incapacidad que tienen estas personas de reconocer como válidas las ideas de otros individuos. Nace de que consideran que sus ideas son siempre acertadas y están absueltas de error. Además de ser las verdaderas y las únicas que valen.

Al momento de observar este tipo de personalidad, notamos que la persona siente un miedo interno a ser superado por otros en cualquier actividad. Bien sea competitiva o no. Esto estimula a desempeñar comportamientos tóxicos e incluso maliciosos, para perjudicar a la persona que identifica como amenaza.

Origen Histórico del Síndrome de Procusto

El síndrome de procusto, proviene de una gran historia, con una moraleja interesante relacionada a la mitología griega. Se trata de un posadero que residía en el pueblo de ática, un punto donde solían hospedarse los viajeros recurrentes.

Mientras el viajero dormía, Procusto amordazaba y amarraba a la víctima, si la persona poseía una estatura mayor a la cama con una sierra, cortaba toda extremidad que sobresaliera.

Si por el contrario la persona tenia estatura menor a la de la cama de la posada, tomaba un martillo y molía los huesos de la víctima a golpes hasta poder estirarlo, para que la carne faltante alcanzara a la estatura de la cama.

Cabe destacar que, Procusto ofrecía una cama muy corta para las personas altas y una cama muy larga para las personas pequeñas, por lo que el sufrimiento de sus víctimas siempre era de proporciones brutales.

Sin embargo, un día Teseo llega a la posada y supera la fuerza de Procusto y por lo tanto su trampa. Seguidamente el héroe mítico toma al personaje dantesco, lo ata en una de las camas de la posada y lo tortura en la misma proporción con la que este torturaba a sus víctimas viajeras.

La moraleja de esta historia, radica en el pensamiento de rechazo que existía, en el hecho de aceptar la entrada de nuevas ideas o personas. Quienes presentaban capacidad y habilidades mejores, quien no acepta otras métricas de pensamiento y rechaza todo lo que es diferente a él o mejor que él.

Procusto sentía rechazo a los extranjeros, por ende a los valores diferentes y las nuevas ideas que estos traían, así que como método de defensa utilizo estos métodos brutales, hasta ser superado por el héroe Teseo.

Para Reflexionar

Esta historia nos enseña, que debemos ser tolerantes y valorar nuestras propias habilidades. No importa que tan fuerte, inteligente o talentosos seamos, siempre existirá una persona con mayores capacidades, ya que somos seres diversos que realizamos múltiples actividades.

Sentir frustración por ver a una persona diferente o más talentosa es algo natural. Sin embargo, radica en nosotros mismos si desempeñar un sentimiento de rechazo o tomarlo de forma positiva, como un reto o incluso una oportunidad para mejorar las habilidades propias, crear nuevos vínculos y crecer como seres humanos.


DavidQ

Abogado desde el año 2016. Músico. Especialista en Acústica Conceptual. 5 años de Experiencia como Técnico SEO. Fanático de la Informática y la Tecnología.

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